CUANDO EL FÚTBOL ERA FOOTBALL

GARCÍA BASSINO

Hace más de cien años este deporte era sólo un juego que estaba empezando a tomar popularidad en Argentina. Importado por sus creadores, los ingleses, el fútbol cautivó de inmediato a las masas de inmigrantes obreros que se instalaron en el Río de la Plata. No obstante, antes de que los nuestros le dieran su impronta, los sajones dominaron el balompié con grandes equipos y tácticas colectivas.

La hegemonía británica comienza en el año 1887, con la fundación de los primeros clubes de fútbol. En aquellos tiempos los jugadores provenientes de Gran Bretaña dominaban el deporte.

La supremacía lograda por los británicos tiene una adecuada explicación. Los primeros que practicaron el juego fueron los ingleses que vinieron a asentarse al Río de la Plata, quienes siguieron su ejemplo fueron sus hijos incorporados en colegios ingleses. Además, las primeras prácticas y las primeras lecciones técnicas estuvieron a cargo de equipos ingleses: Southampton, Nottingham Forest, Everton, Tottenham Hotspur, etcetera. Todo era íntegramente inglés en la iniciación argentina en el fútbol, incluso los mejores jugadores de aquel tiempo se apellidaban Brown, Weiss, Lett, Morre, Ratcliff, y demás.

Hubo una figura específica en el lapso de mando británico. Su nombre es Alejandro Watson Hutton, y es considerado “el padre del fútbol argentino”. Fundó en 1893 la Argentine Association Football League, antecesora de la Asociación del Fútbol Argentino. En 1898, fundó el Club Atlético English High School, renombrado en 1901 como Alumni Athletic Club. Esta institución será bisagra para nuestro fútbol.

Alumni, compitió tan sólo hasta 1911 y dos años más tarde dejaría de existir. En tan corto tiempo se encargó de dejar una huella imborrable en nuestro fútbol, siendo aún hoy en día una de las instituciones más ganadoras de la historia argentina. Veintidós el es número de campeonatos logrados: diez torneos de primera, ochos copas nacionales y cuatro títulos internacionales.

Según relataba en 1928 la revista El Gráfico, el juego inglés era disciplinado, metódico y colectivo. Todo esto se sumaba a la fuerza y al poder físico. Las virtudes señaladas los hacían concebir un estilo similar a una máquina, es decir repetitivo. El fútbol británico se podía pensar como perfecto, industrialmente perfecto.

La etapa del “football” se cerraría formalmente en 1913, cuando Racing Club conquistó el campeonato de primera división sin ningún jugador de origen británico. Desde ese momento los clubes británicos comienzan un declive y pierden peso futbolistico.

El torneo constaba de una rueda de ida entre quince equipos. Los once mejores pasaban a una segunda fase en dos grupos -de seis y cinco respectivamente- a completar la rueda de vuelta sólo contra los equipos del propio grupo. Se arrastraban los puntos de la primera fase, para luego conocer al campeón en una final entre los primeros de cada grupo.

Aquel histórico y memorable Racing Club formaba con: Carlos Muttoni; Armando Reyes, Saturnino Ochoa; Ángel Floro Betular, Francisco Olazar, Ricardo Pepe; Juan Viazzi, Alberto Bernardino Ohaco, Alberto Andrés Marcovecchio, Juan Hospital, Juan Nelusco Perinetti.

La revista El Gráfico lanzó una teoría en 1928, argumentando que el fútbol argentino tenía dos fundaciones: la primera desde 1887 hasta 1912, y era de origen británico. La segunda, en 1913, gracias a Racing Club y sus once jugadores “no británicos”, de origen criollo.

De todas formas el pasaje del estilo británico al criollo se realizó de manera paulatina, puesto que el juego practicado por los argentinos en 1923 aún se asemejaba al heredado. Si bien el football había dado paso al fútbol, éste todavía estaba influenciado por el primero.

Sin dudas es fuerte el peso británico y de la cultura británica en la construcción de Buenos Aires, la modernización de la economía argentina y su incorporación al mercado mundial. A comienzos del siglo XX vivían alrededor de 50.000 británicos en Buenos Aires. Empero, el legado más importante para la cultura popular argentina que nos han dejado (discriminando los repudiables conflictos bélicos), fue el football. Seguramente jamás imaginarían como ha crecido aquel juego de jóvenes ingleses. Tampoco que dos de los mejores exponentes del juego -ya deporte-, han sido argentinos. Hoy, se llama fútbol.