MESSI, EL JUGADOR QUE CAMBIÓ TODO

LUCIO STORTONI RUIZ

llñklñkñ
Debut de Lionel Messi (16/10/2004)

16 de octubre del 2004. Grecia era campeona de la Eurocopa jugando un fútbol físico y defensivo, ya que lo importante en el fútbol era eso: el físico, la defensa y la táctica.

En esta época correr es lo esencial y el talento caduco, casi una característica de los que se quedaron en otra época. Un atributo decorativo y prescindible, únicamente buscado por aquellos que no entienden que ahora el fútbol se juega distinto. Ahora hay que correr, hay que meter, y hay que volver a correr. Porque lo que importa es eso, correr y meter. Así se gana, así gana Grecia, así ganan todos. En el fútbol de hoy no hay que regalar un centímetro, no tiene que haber espacios, entonces el entrenamiento tiene que ser duro, los jugadores atletas y ésta es la única forma de ganar. El resto es cuento. ¿TALENTO? ¿Vos estás loco? ¿Qué te pensás? ¿Que estamos en 1930? ¡Noo, vos sos un pelotudo! ¡Un lírico! Esto es 2004 y el que no quiera correr, que no juegue al fútbol. Que haga otra cosa.

En este contexto debutó, y 12 años después, esta fue la portada del diario Sport:

asdsadas.jpg
Messi cambió el fútbol

A horas de jugar la final de la Copa América, estoy nervioso y hasta temeroso. Es más, estoy con ganas de que el mundo se quede así y que la final quede perdida en el tiempo. Que el fútbol siga de largo y vuelva con la imagen de Messi divirtiéndose con Neymar y Suárez.

No me interesa que se juegue esta final porque sé lo que va a pasar si Argentina llega a perder. Y no tengo ganas de que eso que sé que va a suceder, finalmente suceda. No tengo ganas de que maten a Messi.

No en el sentido literal, claro está. Pero otra vez, si Argentina pierde, lo van a destrozar. De nuevo veremos a periodistas reclamando en nombre de la patria una supuesta muestra de valentía que, por lo que dicen, ellos podrían tener y Messi no tiene. De nuevo veremos a ignorantes escudarse en el título de periodista diciendo las barbaridades que se les ocurra. Y ya estoy harto de eso.

Messi es un jugador indescriptible. No hay palabras para definirlo, y hay algo de él que me asombra por sobre todas las cosas: Ganó todo, rompió todos los récords que existen, y, sin embargo, eso no es lo más importante. Es más, eso es casi un accesorio.

Al que esté leyendo esto le propongo: Haga como que Messi nunca ganó nada y que todos sus títulos y récords no tienen ningún valor. ¿Qué piensa de Messi?

Notará que esa opinión no cambió. Messi va mucho más allá de los títulos. Messi es emoción, Messi es sentimiento.

Quizás cueste entenderlo hoy. O quizás esto sea exagerado, pero creo que Messi tiene una importancia en el fútbol superior a cualquier otro jugador que existió o existirá. Una importancia únicamente comparable a la de Cruyff, con la diferencia de que el argentino vive en una época donde lo que sucede en España, Chile, Brasil, o Buenos Aires, sucede en el mundo. Mientras que Johan no.

Messi cambió paradigmas que estaban arraigados con una fuerza que parecía irrompible. En 2004 era impensado que un periódico masivo titule “Caminar es de genios”. Es más, era surrealista. El cambio lo consiguió Messi, junto a Guardiola, Busquets, Xavi e Iniesta.

El proceso fue muy largo de explicar y no es el objetivo de este texto. Hay libros y artículos que lo explican mucho mejor de lo que yo lo podría hacer. Pero me parecía importante recalcar esto, ya que la importancia de Messi no pasa por un Mundial o una Copa América, como nos quieren hacer creer.

Su legado ya es infinito y agradezco que así lo sea, pero lamentablemente, si Argentina pierde ante Chile, se lo criticará por no correr.

Esto es parte del proceso de desculturización en el cual vivimos desde hace más de 30 años. Ese proceso que tanto mal nos hizo, y ese proceso en el cual estuvo tan involucrada la generación del ´86.

Se trató a esa generación como héroes, casi dioses, y el periodismo se quedó con el mensaje que algunos de esa generación trasmitió, y lo tomó como un dogma incuestionable. Hoy somos educados con ese pésimo mensaje. Con esa vorágine insostenible en búsqueda de un resultado, que, por alguna razón, parece ser la respuesta a todos nuestros males y frustraciones. Como si el hecho de que Argentina gane un Mundial o una Copa haga mejores nuestras vidas y nos borre todos los problemas. Como si la tercer estrella en el escudo de la Selección fuese todo, y todo aquel que no la consiga, se deberá enfrentar a nuestra ira, insultos y será considerado, indefectiblemente, un fracasado.

Bilardo en la transmisión de la final del Mundial 2006 dijo: “De la cancha hay que salir quebrado, roto. Como decía Mussolini, gloria a muerte. Yo por un Mundial ¡Me mato! ¡Me mato!” Increíblemente vivimos en un mundo donde ponemos en un pedestal ese mensaje e ignoramos que Messi dijo “Me sigo divirtiendo cada vez que salgo a la cancha”. Me encantaría que Messi sea el que eduque a los chicos en el futuro, y si hay un dogma, que sea similar a ese, y no al mensaje Bilardista.

Pero si Argentina pierde, nada de lo que se hizo servirá. La gente se olvidará de los golazos de tiro libre, y de sus pases imposibles, que tuvieron la virtud de emocionarnos en un contexto donde no había nada emocionante. Porque uno de los mayores méritos de Messi, es que nos hace sentir constantemente. Le da sentido al fútbol.

Yendo al plano futbolístico, Argentina en esta Copa América (sobre todo con la presencia de Messi y Banega) ha tenido momentos de buen rendimiento. Si bien contra Venezuela hubo quince minutos en los que se jugó muy mal, y probablemente ante un seleccionado de mayor envergadura hubiese recibido algún gol, la superioridad era evidente y cuando Augusto Fernández jugó más en la banda, y Messi más en el centro, Argentina jugó mejor.

Luego ante Estados Unidos tuvo un partido donde no hizo nada mal. Jugó muy bien en cada faceta del juego y la única duda que nos queda a todos es si ante una selección mejor, se podría tener un partido de ese nivel.

Y ahora viene la final ante Chile, y lo único que le pido a Martino es que no juegue a no perder. Que juegue para ganar.

Si juega para no perder (como se hizo ante Holanda, Alemania, y Chile) ya todos sabemos lo que va a pasar: Messi no va a brillar, y por lo tanto, Argentina tampoco. Vamos a depender más de la puntería que de los méritos, y la realidad es que, aparte de carencias futbolísticas (que no fueron pocas), Argentina no ha tenido suerte en las instancias finales. Ni la suerte ni la puntería nos acompañó en algunas situaciones puntuales que podrían haber cambiado todo. Pero a la puntería, es mejor darle oportunidades: Si llegas dos o tres veces, tenés más chances de fallar que si llegas seis o siete. Sobre todo con jugadores acostumbrados a llegar seis o siete veces por partido. Messi sabe, o cree, que, por sus experiencias habituales dentro de una cancha de fútbol, puede disponer de dos oportunidades en un partido y fallarlas, porque le llegarán otras dos, o al menos así sucede en Barcelona. Pero en Argentina no, sinceramente no recuerdo ni un remate al arco de Messi en la final contra Chile en 2015 y únicamente me acuerdo de uno ante Alemania. Esto no debe volver a suceder. Messi y todos los atacantes con los que Martino cuenta, están acostumbrados a tener más de una jugada de gol por partido. No están preparados para tener que convertir en la única que tengan, y esto no es una crítica, es una realidad que no conlleva implícita ningún defecto. Recuerdo que Valdano dijo algo así como que “Griezmann en el Atlético Madrid sabe que tiene una sola oportunidad, y la tiene que meter” Entonces utiliza toda su concentración en esa oportunidad, y usualmente, convierte. Pero esto es imposible si no estás preparado y acostumbrado. Es imposible si el único momento donde jugas un partido de “una chance”, es justamente en la final, donde más presiones y repercusiones puede tener tu posible fallo .

Por eso creo que el único deber de Martino es no volverse a traicionar y aprender de sus errores para que, esta vez, sus jugadores, y sobre todo Messi, no sean propensos a fallar.

Más allá de que este grupo de jugadores sean muy abocados por la causa, y hayan hecho todo lo que, tanto Sabella como Martino, le propusieron dejándose convencer, los momentos de mejor rendimiento los han mostrado con el “Tata”, cuando han sido un equipo ofensivo que antepone la elaboración ante la destrucción. Porque en la elaboración, hay una persona que se siente especialmente cómoda: Messi.

Messi ha sido la persona que le devolvió el talento al fútbol, volviendo a darle significado al concepto de “jugador de fútbol”, elevando la imagen de éste a un lugar del que nunca se tuvo que ir, y borrando la palabra futbolista-atleta de nuestros ideales. Pero aquí sigue siendo cuestionado. Y si Argentina llega a perder, lo van a matar más que nunca.

Aunque Argentina gane, seguiré siendo muy escéptico con respecto a la Selección. Porque sé que se esperará a la primer derrota para volver al viejo “¿TALENTO? ¿Vos estás loco? ¿Qué te pensás? que estamos en 1930? ¡Noo, vos sos un pelotudo! Esto es 2004 y el que no quiera correr, que no juegue al fútbol. Que haga otra cosa.” Y no sé si la próxima vez, habrá un Messi que nos rescate. Por eso hay que valorar a éste, que quizás, sea el último.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s