LA CARGA PSICOLÓGICA

menn

Estos párrafos son un fragmento del capítulo “La carga psicológica”. Páginas 74 y 75 del libro “Cómo ganamos la Copa del Mundo”, escrito por César Luis Menotti, y está referido al debut de Argentina en el Mundial de 1978.


Se habló bastante de este tema en su momento y sin embargo pienso que muchos no alcanzaron a entenderlo bien. Es que, como en tantas otras cosas, se corre el riesgo de intelectualizar demasiado o de caer en un análisis profundo que confunde el concepto. Creo que basta con el relato de cómo viví yo ese día —al margen de la charla técnica, los almuerzos y demás—para que cualquiera comprenda entonces lo que puede llegar a sentir un jugador. Y, casi no haría falta mi relato, bastaría con que cada uno recuerde sus propios nervios aquel día para imaginarse los que podría tener cada uno de los muchachos que salió a la cancha…

Lo último que les dije en la charla fue algo que hablamos siempre desde que se inició el proceso. Les pedí que salgan a defender el fútbol que sienten, que tengan respeto por el espectáculo y por todo el pueblo argentino que tenía tantas esperanzas en cada uno de ellos, que no reaccionaran frente a los golpes y que jugaran lealmente, sin especular nunca con el resultado. Cuando terminé de hablar los dejé tranquilos para que fueran a prepararse y estuvieran listo a las cinco y cuarto.

Subimos al micro y los vi bien, serenos. Pero cuando salimos de la quinta todos tuvimos el primer sacudón emocional. La gente del barrio había pintado las calles, los árboles, las casas de celeste y blanco. Se juntaron en la calle para gritar su afecto, tocaban el micro, rezaban, nos daban su bendición. Fue inolvidable, tremendo. Vi a los pibitos, las señoras, familias enteras que nos cargaban de cariño. Cada uno recibió esa demostración de acuerdo a su sensibilidad. Algunos se quedaron en silencio, sin ganas de hablar. Otros disimularon mirando por televisión el partido que se estaba jugando en Rosario. Yo sentí por primera vez un miedo terrible a la derrota. Algo increíble para mí porque nunca pensé en el resultado antes de jugar un partido. Pero esta vez fue distinto, muy distinto. ¿Cómo podíamos volver derrotados? No. Teníamos que ganar porque era la única manera de devolver aunque sea, en parte lo mucho que habíamos recibido esos días. Los telegramas llegaron de los lugares más insólitos, las cartas de apoyo, los abrazos, los besos. Después de los vestuarios, los momentos previos, el partido… sólo tengo imágenes sueltas. Son las que me quedaron grabadas para siempre. Me desbordaron los nervios y la tensión. Entré en un vértigo tal que tuve la sensación de que vivía algo inalcanzable. Que giraba demasiado rápido alrededor mío y no lo podía parar de ninguna manera…

Me atormentaba pensando que la derrota era una posibildiad cierta, me desesperaba pensar que las cosas salieran mal y no pudiéramos darle alegría a la gente. Ese fue mi objetivo cada vez que estuve al frente de un equipo, los jugadores lo saben. Pensar en la gente, jugar con alegría porque es la única manera de transmitirla. No me gustaron nunca los jugadores que aprietan los dientes o ponen mala cara cuando juegan. Quiero gente seria, profesional, pero con vocación y respeto por esa vocación.

Supe que estaban muy nerviosos cuando ya íbamos por el túnel y faltaba un minuto para salir. Eso se nota en el cambio repentino de actitud, el silencio dice más que las palabras. Se callaron, miraban al piso, algunos sentían una emoción tan grande que casi le encendía los ojos. Yo no podía hacer nada, estaba como ellos. En ese momento es inútil hablar, tratar de aconsejar algo. Lo único que se debe hacer es tratar de mantener la calma, confiar en que todo lo hablado y trabajado no puede perderse así nomás.

El gol de Hungría lo recibí como una piña en la cara, indefenso, pero no me preocupó, al contrario. En ese segundo tuve ganas de gritar ¡Argentina! ¡Argentina! Como hizo la gente.

 

Un comentario en “LA CARGA PSICOLÓGICA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s