A PROPÓSITO DE DAVINSON SÁNCHEZ

ALEX ABILLEIRA
@AlexAbilleira

Permítanme que les diga que quien escribe este texto siente como futbolista y procede irremediablemente como entrenador. Este hecho condiciona que mis palabras tiendan a la protección de la persona-jugador y no a la exposición rápida para venta de sus virtudes o al desprecio manifesto del error tratándolo como algo ajeno al mismo juego y rebajando el rango del jugador.

Acaba de finalizar el partido de vuelta de semifinales de la Europa League que ha enfrentado al Olympique de Lyon con el Ajax de Ámsterdam. Salvo indisponibilidad o decisión técnica en sentido opuesto al habitual, el joven jugador colombiano del Ajax de Ámsterdam Davinson Sánchez, reconocido el pasado domingo con el trofeo Rinus Michels al mejor jugador de la temporada en su club y con apenas veinte años puede convertirse en el primer futbolista colombiano en aunar en su carrera deportiva la participación en una final de Copa Libertadores y de Europa League.

La pronunciada mejoría de Sánchez no ha pasado desapercibida para clubs europeos potentes en cuando capital. Es un hecho que ha venido siendo observado por algunos técnicos de clubs de renombre y todo parece indicar que hay interés en su contratación por algunos de ellos. Las circunstancias económicas que gobiernan las competiciones actuales conllevan irremediablemente que el traspaso de un jugador que “explote” en la Eredivisie a otras ligas más expuestas mundialmente sea imparable como norma (compatible este hecho en todo caso con que a mayores el interés del potencial club vendedor en buscar un rendimiento económico con la venta se encuentre dentro de los planes estratégicos y/o culturales del propio club).

El veintiuno de junio de dos mil dieciséis el Ajax anunciaba su contratación, incorporándose el jugador al equipo por tanto con el trabajo de construcción de juego ya comenzado. Desde luego ha sido cuanto menos llamativa la rápida capacidad de adaptación que Sánchez ha tenido con respecto a los conceptos propios del juego de tenencia posicional y demás elementos consecuentes con el estilo de juego característico del club los que Peter Bosz está dando su pincelada, lo cual es un indicador a tener en cuenta en atención a las posibilidades de progresión del jugador en otro contexto probablemente de una mayor complicación en cuanto a sus responsabilidades y de mayor dimensión en cuanto a oportunidades. Tengamos en cuenta al analizar su evolución en el club holandés además la alteración que puede estar suponiendo para la persona un cambio tan brusco de circunstancias vitales, siendo como es oriundo de Caloto, un municipio localizado en la Provincia Norte del departamento de Cauca (Colombia) –zona, recordemos, marcada por la existencia de una serie de conflictos armados-, siendo tan diferente el clima, la manera de experimentar la ciudadanía o el mismo modo de expresarse, tan diferente al vivido en su lugar de procedencia, pues no olvidemos que el lenguaje es algo más que un traspaso de información, es una influencia cultural en nuestro propio ser y en nuestra interacción con las personas del entorno.

Peter Bosz, entrenador del primer equipo del Ajax, un tipo que da valor y procura convencer del beneficio de la salida limpia del balón desde atrás con el fin de que el equipo pueda ejercer un camino hacia la portería contraria de modo agrupado, ha tenido a bien, una vez evaluada la repercusión positiva de la inclusión del joven Davinson en las alineaciones iniciales, facilitar el autoaprendizaje del jugador con la ayuda de la cercanía de jugadores cómodos con el balón en el pie y sabedores de la tenencia como son Veltman o Schöne, que ofrecen unas posibilidades reales más sencillas de pase corto/medio a Sánchez. Creo importante que deba procederse con cuidado a la hora de un posible cambio de contexto tanto como creo importante que este camino de propia afirmación del jugar bien no sea obstruido, ahora que está aprendiendo a construir, ahora que empieza a ver como abre puertas por donde su equipo puede progresar en su ejercicio de dominio de los espacios mediante la posesión del balón.

Hemos visto esta temporada su facilidad natural para empequeñecer a los rivales y minarles su confianza, tanto en la Eredivisie como en la Europe League. El duelo uno contra uno es un reto para él, parece disfrutarlo. Vive con alegría el encuentro con su intuición a la hora de interferir en la relación de los oponentes mediante en pase, desde luego es incuestionable que lo lleva incorporado. Cuesta desbordarle, es muy rápido de piernas y goza de la misma característica para la corrección de una acción iniciada. Interrumpe esta condición en ocasiones su tendencia a colocarse de manera totalmente frontal hacia el jugador poseedor del balón.

Tiende, por otra parte, quizás a desproteger zonas de posible ocupación por parte del oponente y de poco remedio para los suyos de ser aprovechadas. No me aventuraré a decir en este aspecto que no sea algo pretendido y conocido por compañeros y técnicos, situándonos en ese propósito identitario de ir y no esperar en beneficio del goce del espectador, aunque parece evidente que la conexión visual con el paisaje de espacios y jugadores emergente que “olvida” a sus espaldas debe ser evolucionado en relación esos lanzamientos de sí mismo hacia el posible receptor o poseedor confirmado del balón cuando las circunstancias atendiendo a la lógica interna del juego, del momento, no lo recomienden.

De cualquier modo es un chico que juega sin temor, desbordado en ocasiones como las ya mencionadas por su ímpetu y posee un carácter optimista que es posible tenga que ver con esa apertura al error sin repercusiones deportivas característica del discurso Ajax en consonancia lógica con la edad media de la plantilla. Este carácter –y conecto en este punto con el párrafo anterior- creo que debe ser completado con un mejor conocimiento de que forma parte de un todo con sus compañeros, el pro de una adquisición progresiva de mando y jerarquía en una zona del terreno de juego donde este aspecto es tan relevante. Este chico creo que necesita a día de hoy de un entrenador con perfil de maestro, que le dote de un contexto de aprendizaje donde el jugador pueda seguir nutriéndose de la idea de un flujo constante de juego y de su participación en una inteligencia colectiva emergente. Da la sensación de que todavía parte el juego en ataque y defensa y tiende a ponerse a disposición de su equipo más cuando no tiene el balón que cuando lo tiene.

Seguramente producto de ese ímpetu, de esas ganas de ser lo que ya es pero no ha dado tiempo a salir, recurre en exceso al ir al suelo en su juego; tengo la idea de que esta esta situación debe aprender a manejarla con algo más de templanza, pues tal recurso siempre significa agotar la última opción de frenar al oponente, y siendo él un jugador que favorece posibilidades para que su equipo juegue más adelantado por su capacidad de carrera y su orgullo de salvaguarda de la espalda de sus compañeros, debe saber sujetarse en ocasiones, e incluir en su repertorio otras opciones como podría ser el reducir la velocidad del atacante y no realizar una entrada precipitada, pues es sabido que en determinadas situaciones el reducir la velocidad del oponente poseedor del balón para alguien que ocupa con alta frecuencia una posición en el terreno de juego como la que él ocupa supone que la jugada se desarrollará en más tiempo, con lo cual el equipo habrá ganado también tiempo para unas mejores condiciones de evitación de circunstancias de peligro manifesto y/o recuperación del balón. Quizás experiencia, pero una experiencia adecuada, pueda evitar incorrectas interpretaciones ansiosas por su parte que puedan comprometer a su equipo debido a propiciar la aceleración de la jugada y la supresión de tiempo para sus compañeros en cuanto a la mejor relación entre ellos para recuperar la tenencia si él no tiene éxito en su apuesta. En el fútbol que él escogió –entiéndaseme- al incorporarse al Ajax, ha de tener consciencia de que recuperar un balón comprende dos momentos inseparables de equivalente importancia para la eficiencia y el encuentro con el idioma de juego de su equipo. Un instante conlleva quitarle la posesión del balón al oponente y conseguir la posesión para uno mismo, y un segundo momento corresponde a la capacidad del recuperador para hacer llegar el balón en condiciones óptimas a un compañero. Solo de este modo se formaliza la recuperación de balón.

Creo importante por todo lo dicho que este jugador con apreciable potencial futbolístico siga evolucionando en un lugar adecuado para seguir por el maravilloso camino que ha iniciado, con un maestro que lo desespecialice, que facilite su paso de defensa a jugador, que lo aparte del aislamiento en el juego, porque lo contrario interrumpirá en su comprensión, y esto no se trata solo de jugar, sino de jugar bien, de que el fútbol sentido tenga expresión en consonancia con la lógica del juego, un jugar en donde cada punto enlace con otro y el trazo que conforma el devenir a modo de continuum opere allí donde confluye nuestro conocimiento con nuestras emociones. Sí, esto último es un engaño, una gambeta, no es más que un eufemismo, les hablo de belleza.

Un comentario sobre “A PROPÓSITO DE DAVINSON SÁNCHEZ

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s